Servicios

Coaching en la crianza

La crianza de los hijos es una tarea de enorme complejidad, que exige habilidades y aptitudes que a menudo no hemos entrenado. Las voces que apelan a nuestro instinto olvidan que estamos inmersos en una cultura que ha pasado como un rodillo sobre cualquier instinto natural. Tampoco el modelo de nuestros padres nos sirve de ayuda, ya que sentimos que el mundo ha cambiado demasiado.

BebéSer madre no es fácil; tampoco ser mujer. Estamos a menudo en una posición insostenible: debemos ser profesionales exitosas, bellas, activas sexualmente, cultivadas, amigas fieles, hijas serviciales... Y a la vez madres entregadas. Suena a caricatura, pero la presión es real. Simultáneamente recibimos un bombardeo de consejos y opiniones contradictorios acerca de cómo ser una "buena madre". Pero sólo tú, -y lógicamente tu pareja, si tienes-, puedes decidir qué es mejor para tus hijos, para ti y para tu familia. Resulta más fácil trazar tu propio camino si utilizas como guía tus valores esenciales, si diseñas una visión de conjunto acerca de la crianza y la educación con la que poder alinear tus acciones y elecciones en cada circunstancia, desde que tu hijo es un bebé hasta su adolescencia.

Asumir el rol de madre significa además que nos convertimos en probablemente el principal modelo y referente para nuestros hijos. ¿Qué clase de persona quiero ser, qué va a aprender mi hijo de mí, de cómo me relaciono con otras personas, de cómo gestiono los conflictos o actúo en mi entorno social, de mi coherencia y mi honradez, de mis malas costumbres y mis defectos? Crecer como persona, como mujer, es también una forma de crecer como madre; el coaching te ayuda a ser esa mujer que quieres ser.

Si no lo has hecho durante el puerperio, es tiempo de buscar un espacio, mental y físico, para ti misma. Es importante que busques cómo ir encajando en tu vida cotidiana aquellas de las necesidades personales que has postergado a favor de las más inaplazables de tu hijo. Si intentas ignorarlas indefinidamente, terminarás pagando un precio indeseado.

Tal vez ahora, que ya ha pasado la tormenta hormonal y emocional del posparto, descubres que la maternidad no es lo que esperabas. Conversar con un coach te ayudará a encontrar claridad y aceptación.

Con el deseo de un nuevo hijo, sea el segundo, el tercero o más, llegan de nuevo los cambios y los desafíos, y también la ilusión, la sorpresa y mucha alegría. Adaptarte, reajustar patrones, ampliar perspectivas, seguir aprendiendo, serán los verbos que tendrás que conjugar cada día. Mejor con ayuda.

2010 Chus Marcos Coaching, todos los derechos reservados.